|
|
Condiciones ideales para el transporte del recién nacido enfermo para mejorar nuestros conocimientos en este tema tan importante tomado del Cloherty: M. J. Maisels, en G. B. Avery: Neonatology. Lippincott, Filadelfia. 1999
|
|
|
Temperaturas sugeridas para la incubadora durante el transporte de los recién nacidos.
|
Peso al Nacimiento (kg)
|
Temperatura del aire de la incubadora durante las primeras 24 horas de vida. (ºC) |
|
1 |
35,0 34,9 34,2 |
|
1,5 |
34,0 33,7 |
|
2 |
33,5 33,3 |
|
2,5 |
33,2 33,1 |
|
3 |
33,0
|
B. Medidas que ha de tomar la persona que reciba una petición de transporte.
1. Obtener la información pertinente y registrarla sobre una hoja de información de transporte.
2. Estudiar la estabilización interina del recién nacido.
3. Requerir copias completas de los estudios radiológicos y de las historias materna y neonatal, 10ml de sangre materna coagulada, sangre de cordón y placenta.
4. Explicar al médico remitente que los pasos para la transferencia se iniciarán inmediatamente y dar un tiempo estimado del momento en que se espera que el equipo de transporte llegue al hospital que solicita el traslado.
5. Iniciar los preparativos para el médico, la enfermera y a ambulancia de transporte.
A. Médico para el transporte. Se debe disponer de un especialista en neonatología o de un pedíatra o residente de pediatría adecuadamente entrenado en cualquier momento para transportar un recién nacido enfermo al centro perinatales con pocos médicos disponibles, enfermeras especialmente entrenadas pueden transportar a los recién nacidos sin la presencia del médico.
B. Enfermera para el transporte. La enfermería de cuidados intensivos también debe mantener un equipo de enfermeras no tuvieran otras tareas asignadas durante el tiempo en que puedan ser llamadas para os transportes. Entre sus responsabilidades se incluyen el asegurar que el equipamiento que se debe utilizar durante el transporte esté preparado en todo momento.
C. Métodos de transporte. Se debe disponer de una ambulancia equipada con oxígeno, aspirador, electricidad y un monitor de frecuencia cardiaca.
El hospital de referencia puede elegir entre poseer dicho vehículo o contratar una ambulancia privada a un servicio. Puede ser necesario utilizar un helicóptero o una avioneta para las largas distancias. Si se emplea una avioneta, se debe coordinar el traslado de modo que el equipo de transporte sea asistido de una ambulancia en cada uno de los extremos del vuelo si la avioneta no puede aterrizar en terreno del hospital (el hospital remitente no debe enviar el recién nacido al lugar de aterrizaje). Dado que la coordinación del transporte aéreo puede ser lenta y ya que el recién nacido deberá ser trasladado de la ambulancia a la avioneta, dicho transporte sólo es eficaz para trayectos por encima del agua o desde hospitales a más de 120 a 160 km. de distancia. En la mayoría de os casos es más rápido y más fácil utilizar el transporte de superficie.
D. Equipo. El equipo de transporte debe ser dotado esencialmente con el mismo material que se tiene a mano en la unidad de cuidados intensivos neonatales. En Éste se incluyen bomba de infusión IV, equipos de aspiración y de control de la tensión arterial, un monitor y un mezclador de oxígeno y posiblemente un respirador. Entre los fármacos y el utillaje se incluirán todos los disponibles en el carro de emergencia de la unidad umbilical y de colocación de cánulas endotraqueales. Aunque el equipamiento deba estar preparado en todo momento, el médico encargado del transporte debe inspeccionarlo para estar seguro de que existen y funcionan los materiales indispensables.
E. Medidas que ha de tomar el equipo de transporte en el hospital que solicite el traslado.
1. Estabilización de paciente.
a) Diagnóstico. La estabilización depende en parte del diagnóstico del recién nacido. Se utilizarán la exploración física y los datos de laboratorio a mano para establecer un diagnóstico diferencial inicial. Los intentos para obtener datos adicionales pueden ser infructuosos.
b) Cuidados iniciales. En la mayoría de los casos, todo lo necesario es la provisión de una oxigenación adecuada y de un ambiente térmico óptimo y la prevención de la hipoglucemia. Es buena idea vaciar el estómago y dejar colocada una sonda gástrica para prevenir la aspiración. En algunos casos, lo único que es posible es la administración de oxígeno para prevenir la cianosis, pero es útil la determinación de la gasometría sanguínea antes del transporte, si es posible. Sí el recién nacido está al borde del colapso respiratorio, probablemente sea más prudente intubarlo antes de partir que tener que hacerlo en la ambulancia. Deben colocarse los electrodos para el control de la frecuencia cardiaca.
c) Frecuentemente los recién nacidos se encuentran hipotérmicos a la llegada del equipo de transporte. Esto puede prevenirse de alguna manera sugiriendo al médico remitente una escala de temperatura de incubadora adecuada para el recién nacido cuando se lama por primera vez al equipo de transporte (tabla 29-1; v. También el cap. 28). Si el recién nacido está frío, es preferible colocarlo en un ambiente térmico neutro (mantener a mano la gráfica en el equipo de transporte) más que intentar un recalentamiento rápido.
d) Es adecuado determinar los valores de glicemia en la mayoría de los recién nacidos pequeños (utilizando Dextrostix) y establecer una vía IV. A menos que se esperen mayores problemas, será suficiente una vía periférica IV. La cateterización umbilical, realizada en el hospital local, comporta un mayor riesgo de infección y de colocación incorrecta del catéter umbilical para asegurar una vía confiable.
e) Otros procedimientos diagnósticos y terapéuticos normalmente producen un retraso y no añaden un bienestar significativo al recién nacido. Antes de abandonar el hospital remitente, el equipo de transporte debe comunicarse con la unidad de atención neonatal a la que se dirige para señalar la hora esperada de llegada y el equipo que se va a necesitar. Recordarán recoger las historias, los estudios radiológicos, sangre materna y de cordón, la placenta y el permiso firmado para la hospitalización y el tratamiento.
2. Comunicación con los padres. Además de obtener el consentimiento escrito de los padres para el traslado y el tratamiento, el equipo de transporte debe explicarse el problema de su niño, el porqué el niño requiere el transporte y lo que pueden esperar. Se debe permitir a ambos padres ver a su niño antes de partir y animarles a llamar e ir a verle tan pronto y tan a menudo como sea posible. Se les ofrecerá un folleto que describa la unidad de atención neonatal y los nombres y el número de teléfono de los médicos y las enfermeras involucrados. Si es posible, debe fotografiarse al recién antes de la colocación de las vías y sondas y regalar la fotografía a los padres. Si es posible, el acompañará al niño.
3. Comunicación con los médicos y enfermeras remitentes.
a) Se pueden mejorar en gran medida el número de transporte y la situación en la que se reciben por medio de la educación del personal en el hospital remitente. Cuando se encuentra frío al recién nacido, cianótico y en shock, la explicación por el equipo de transporte de unos pocos principios de cuidados neonatales pueden prevenir la misma situación en el futuro.
b) Es importante obtener nombre, dirección de trabajo y número de teléfono del médico remitente y del médico que cuidará al recién nacido después del alta. Se preguntará a estos médicos si prefieren mantenerse informados a través de llamadas desde el centro remitente o si prefieren que se les telefonee a ellos personalmente.