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Realizado por el Dr. Samuel E. Rondón Guerra. Médico Jefe del Servicio de Neonatología del Hospital Central de San Felipe

Capacidad arquitectónica actual: expresándose en metros cuadrados nuestro servicio ocupa 40 metros de largo por 14 metros de ancho, lo que hace una superficie de 540 metros cuadrados. Dentro de ella funcionan 4 cubículo de hospitalización y cada una de estas áreas o cubículos de hospitalización (desde el año 1982), tiene una antesala (para escritorio, lavado, faena de enfermería) y la salita de hospitalización que ocupan un total de  6 metros de largo y 3.5 metros de ancho, lo que hace una superficie total de  metros cuadrados. Siendo solo para la estancia de los niños un sitio que mide 3.20 metros por 5 metros, lo que hace una superficie de solo 16 metros cuadrados,  siendo este perímetro ya   “insuficiente” ya que a veces tenemos hasta 8 recién nacidos enfermos en cada cubículo de hospitalización; haciendo notar también que las tomas de oxigeno, aspiración y  partes  para conexiones de electricidad  son insuficientes.

 Entregado en forma inicial al Dr. Miguel Barrios, médico director en al año 1998, con motivo de la remodelación de este servicio. Proyectado en el área actual, ampliado y calculado con la parte que ocupa el servicio  de Cirugía Infantil y con miras a que sea ampliado en  esta parte, ó construido en el futuro departamento pediátrico ó anexo pediátrico del Hospital Central de San Felipe. En las gestiones posteriores de dirección hospitalaria, esta información se ha enviado en múltiples oficios repetidos,  recalcando más específicamente desde la gestión de la Dra. Rita Moreno, hasta la gestión actual del Dr. Cesar Álvarez, por lo que esta información o documentación debe estar en las oficinas de la dirección de nuestro hospital.

Un Servicio de Neonatología  con  Unidad de Cuidados Especiales o Intensivos del Recién Nacido de hoy día se organiza para cuidar a cualquier niño de riesgo elevado, prematuro o a término, infectado o no infectado, con patología médica o quirúrgica. Se procura disponer del personal entrenado y del mejor equipo para proporcionar los cuidados y observación óptimos en una zona destinada a prestar cuidados especiales. Funciona como  centro de diagnostico, de tratamiento, de convalecencia y rehabilitación para los niños, y como centro de formación para médicos y enfermeras, y debe funcionar correctamente como un centro regional de asistencia y docencia.

Para el nuevo Servicio de Neonatología se pudiera establecer, las siguientes necesidades.

Area de Patología Neonatal (Unidad de cuidados neonatales o Servicio de Neonatología propiamente dicho):   es de vital importancia construir un centro con una proyección arquitectónica adecuada, debiendo ser un servicio completamente independiente, con material y personal propios, incluyendo si es posible servicios independientes de lavandería y autoclaves para los vestidos y ropa de camas.  El permiso de ingreso del personal  debe estar relacionado al  personal que trabaja en el área   debiendo otorgarse solo a personas sanas encargadas del  cuidado de los niños , incluyendo  el personal médico y de enfermería, técnicos de laboratorio y de radiología, fisioterapistas, médicos interconsultados, y los padres y madres  que pronto se harán cargo del cuidado del niño.

Una proyección a futuro de  podría ser la siguiente: capacidad para 44 camas (incubadoras) distribuidas de la siguiente manera:

Superficie de aproximada de 1380 mts 2 donde se incluye:

1.  Una Sala de hospitalización  de recién nacidos de bajo peso:  con capacidad para 8 niños.

2.  Sala de hospitalización para patología neonatal general no infecciosa ni de bajo peso: traumas obstétricos, ictericia, cuadros convulsivos, trastornos metabólicos, malformaciones, etc. Con capacidad para 8 niños.

3.  Sala de hospitalización para recién nacidos con sospecha de infección o provenientes de afuera: con capacidad para 8 niños.

4.  Sala de hospitalización para recién nacidos con procesos infecciosos: con capacidad para 10 niños.

5.  Sala de hospitalización de recién nacidos ictéricos: con capacidad para 4 niños

6.  Sala de Hospitalización para recién nacidos con patología quirúrgica: 3 niños.

7.  Sala para aislamientos: 2 niños.

8.  Sala de Cuidado Especial o Unidad de Cuidado Intensivo Neonatal: 1.

9.  Sala de prealta.

10.Sala de Estar de los padres:  con divisiones o paneles para entrevistas personales con el fin de brindarles  apoyo psicológico durante la hospitalización, debiendo disponerse de personal de  ayuda social para esto. Incluye sala de vídeo y baños para damas y caballeros.

11.Areas para lactancia materna:  incluidas dentro de cada sala de hospitalización.

12.Consultorio de examen físico del recién nacido al momento de ingresar al servicio o la consulta del servicio ambulatorio del prematuro.

13.Sala de procedimientos: para la practica de la exanguinotransfusión,  y procedimientos de cirugía menor, preparación de alimentaciones parenterales, etc.

14. Sala para preparación de fórmula infantiles.

15. Sala para autoclave y esterilización.

16. Sala de conferencias.

17. Sala de informática y estadísticas.

18. Sala para colocar aparato de radiología.

19. Oficina del Médico Jefe del Servicio.

20. Oficina de la Coordinadora de Enfermería.

21. Oficina para secretaria de historias médicas.

22. Estar de enfermería.

23. Habitación para médicos, con baño.

24. Habitación enfermeras, con baño.

25. Área para lavado de material e incubadoras.

26. Faena limpia.

27. Faena sucia.

El servicio estaría calculado a futuro para una capacidad de 40 pacientes. Actualmente su capacidad es de 22 , pero en muchas oportunidades este cupo se sobrepasa, existiendo a veces hasta 30 o mas niños hospitalizados.

Es imposible para mi, como médico pediatra neonatólogo, entregar a la dirección del hospital   un plano arquitectónico realizado con todas las características o especificaciones que esta rama universitaria requiere, sin embargo en la próxima página expongo en una forma sencilla y clara  un pequeño plano general (después de varias revisiones de una clínica perinatológica de Norteamérica) donde de seguro la escala o proporciones calculadas  está erradas, pero en ella se especifica  lo que es un SERVICIO DE NEONATOLOGÍA INTEGRAL, y así tomé  como ejemplo la unidad para neonatos del hospital pediátrico universitario de San Diego, California y lo ajusté a una superficie que ocupa aproximadamente  el área del reten actual de nuestro hospital mas  el servicio de cirugía pediátrica que dirige actualmente la Dra. Magaly Gutiérrez.

Atención en lo siguiente:

Las salas de hospitalización anotadas del número 1 al 4, requieren de una superficie aproximada de 12 metros de largo por 5 metros de ancho, incluye en el área de entrada la parte de lavabo, escritorio, porta historias, estantes para colocar objetos, batas limpias, prendas, etc, parales para las batas en uso y una faena limpia de enfermería.

Las sala de hospitalización anotadas en los puntos 5, 6, 7, 8 y 9 , pueden tener   6 metros de largo, por 5 metros de ancho, lo que hace una superficie de 30 metros cuadrados. Incluye en  forma mas reducida en la  parte de la  entrada: el  lavabo, escritorio, porta historias, estantes para colocar objetos, batas limpias, prendas, etc., parales para las batas en uso y una faena limpia de enfermería.

La sala de procedimientos (13) puede tener  4 metros de largo por 3 de ancho, con una superficie de  12 metros cuadrados.

El resto de las área anotadas, deberán ser calculadas a escala por los ingenieros o arquitectos encargados de la obra, rigiéndose, según normas de ingeniería médica por ellos conocidas, y de acuerdo a especificaciones recomendadas por el MPPS, la OMS y la OPS

Importante también:

Que cada cama de hospitalización (incubadora) debe contar con una  toma para oxigeno, una toma para aspiración de pared y como mínimo 4 tomas para electricidad (ejemplo: conectar incubadora, conectar calentador de oxigeno, conectar fototerapia, colocar bomba de infusión. etc).

Igualmente en cada área de hospitalización o reten debe incluirse  en 3 a 4 sitios para incubadoras, además de la toma de oxigeno y aspiración, salida para conexión para aire comprimido, lo que permitiría el manejo mediante mezclas de flujo de aire y oxigeno de un FiO2 (flujo inspiratorio de oxigeno), en una forma mas progresivas y adecuados para el control de la PaO2 del paciente.

Por último hago notar que este resumen no lleva nada relacionado al personal de médicos y de enfermería que se necesitan para manejo de 40  camas de hospitalización, corresponde a los servicios de administración hospitalaria  y de enfermería hacer los cálculos al respecto.

Igualmente,  no se especifica nada con respecto a dotación (marcas o modelos de incubadoras, mesas de cuidados especiales, bombas de infusión, etc.). Lo importante en este resumen por ahora es tomar en cuenta una buena base arquitectónica o de infraestructura de construcción, que nos permita posteriormente trabajar en una forma integral  en esta especialidad.

                                                           Área actual Neonatología                           Área actual del Servicio de Cirugía Pediatrica

 



La Unidad de Cuidados Especiales o Intensivos de hoy en día se organiza para cuidar a cualquier niño de riesgo elevado, prematuro o a término, infectado o no infectado, prematuro o a término, infectado o no infectado, médico o quirúrgico. Se procura disponer del personal mejor entrenado y del mejor equipo para propiciar los cuidados y observación óptimos en una zona destinada a prestar cuidados especiales. Funciona como centro de diagnóstico, de tratamiento, de convalecencia y de rehabilitación para niños, y como centro de formación para médicos y enfermeras, y debería funcionar correctamente como un centro regional de asistencia y docencia.

Normas y Recomendaciones
Aunque las necesidades relativas de los hospitales variarán mucho en relación al centro de cuidados especiales, ciertas normas y sugerencias serán comunes a casi todos.

Área y localización de la enfermería. La unidad de cuidados especiales será en la posible una gran área abierta con una estación central de enfermería u otro punto central de control. Estará contigua o próxima no sólo a las salas de partos, sino también a los ascensores, para agilizar el ingreso de niños recién nacidos con problemas o de los que procedan de fuera del hospital.

Capacidad en camas. Aunque desde el punto de vista económico lo ideal sería una capacidad de 20 a 40 camas, cualquier hospital en el que nazcan niños debe tener, por pequeño que sea, una unidad de cuidados intensivos capaz de tratar eficazmente las frecuentes crisis neonatales. La imposibilidad de disponer de personal y de mantener dicha unidad debe ser suficiente para retirar a un hospital el permiso de tener una unidad de maternidad.

Organización de la Unidad de Cuidados Especiales. La organización depende, evidentemente, del tamaño y necesidades del centro y de si la unidad va a ser de nueva planta o si será más bien una renovación o adaptación del espacio existente. Sin embargo, tanto si es nueva como si es adaptada, su organización debe ser tal que haga eficaz al máximo el trabajo de las enfermeras; cuanto menores sean la fatiga del trabajo y la tensión, más eficaces serán las enfermeras y mayor su rendimiento.

Flexibilidad de los servicios. La experiencia previa ha demostrado la conveniencia de servicios flexibles, incluyendo la colocación sobre la cabeza (desde el techo) de oxígeno y de aire comprimido, aspiración y servicios eléctricos. Esto, cuando se utiliza con adaptadores o incubadoras, permite el acceso inmediato al oxígeno, aspiración, etc. Cada uno de estos servicios puede estar en forma de manguera enrollada, de columna fija, etc.

Zonas de almacenamiento y servicios de lavado de manos. Las paredes contener módulos de almacenamiento que dispongan de todos los medicamentos necesarios, líquidos, instrumental quirúrgico, vestuario, etc. Debe haber amplios lavabos para lavarse las manos, de forma que ninguna enfermera tenga que recorrer media enfermería para este menester. Al menos deben existir dos lavabos, pero a ser posible habrá más.

Identificación del equipo y utillaje. El equipo y el utillaje debe estar a mano y ser fácilmente identificable.

Formación del personal. Todo el personal debe estar instruido en la utilización adecuada e inmediata del utillaje. Ciertas funciones son únicas en las unidades de cuidados especiales, en particular la facultad de prestar ayuda respiratoria. Por ello, el personal debe estar especialmente entrenado, y siempre se dispondrá de un equipo especial para la ayuda respiratoria del niño.

CUIDADOS DE URGENCIA DEL NIÑO DE RIESGO ELEVADO

Equipo. Los componentes más importantes del equipo son el utillaje de intubación para mantener la permeabilidad de las vías aéreas y los adecuados aparatos de ventilación mecanica ó unidades de CPAP modernas. La pieza clave del sistema de intubación es el laringoscopia manual con la hoja para prematuros, para niños y la hoja curvada especial para niño con malformaciones de las mandíbulas. Deberían haber diversas vías aéreas, incluyendo la de plástico de Berman, así como tubos endotraqueales, como el fabricado por Cole-Ferreger. También habrá tubos nasotraqueales. El mejor es probablemente el tubo Portex. También se necesita el aparato de colocación, incluyendo las pinzas Magill.

La pieza principal del equipo de ayuda respiratoria, sobre todo del niño prematuro con síndrome de insuficiencia respiratoria, es el ventilador. Es el instrumento más útil y seguro para suministrar las cantidades deseadas de aire a los pulmones del niño débil. La presión necesaria para suministrar el aire la adapta el ventilador de acuerdo con la elasticidad del pulmón, de forma que éste no tenga que sufrir las presiones del respirador. Debe prestarse una atención cuidadosa para mantener las concentraciones de oxígeno más bajas a fin de evitar el corto circuito de la sangre en los pulmones. Por ello debe utilizarse un controlador de oxígeno en los aparatos de ventilación. Si no es posible, debe controlarse cuidadosamente el oxígeno. Muchas veces puede darse una ayuda adecuada y estimularse la respiración mediante la manipulación posicional y con la respiración en saco cerrado.

Control de las funciones fisiológicas. La utilización de los ventiladores y del oxígeno obliga a la determinación frecuente de la presión parcial del oxígeno sanguíneo. El aumento de la Po2 puede producir ceguera, lesión cerebral y lesión pulmonar. Un catéter colocado en la arteria umbilical por encima del nivel del diafragma, comprobada su localización por rayos X, es la técnica más útil para la obtención frecuente de muestras para la determinación del pH, Pco2 y Po2. Durante las primeras 24 a 72 horas la arteria umbilical es útil para la infusión de líquidos y para la obtención de muestras de sangre. Esto hace necesaria la existencia de una bomba de infusión, ya que los líquidos se infunden a una velocidad muy lenta en la arteria umbilical. El equipo para medir la presión sanguínea, los monitores de la frecuencia cardiaca, una electrocardiógrafo y monitores de apnea son muy importantes para ayudar al mantenimiento de los niños con riesgo elevado.

Mesa con utillaje de urgencia. Debe haber numerosas bateas de urgencia, las cuales contendrán un amplio surtido de fármacos de urgencia, catéteres de aspiración, vías aéreas, equipos de intubación y reanimadores manuales (Hope). Entre otras cosas, puede haber además medios para cultivos sanguíneos y otros líquidos corporales, excrementos y supuraciones.

Importancia del personal experto. El factor más importante es el personal. Debe comprender enfermeras en una proporción, en relación con los niños, de 1:1 ó de 1:2 para los niños graves, o de 1:4 para los niños convalecientes. Cuando el niño se halle en el postoperatorio o reciba asistencia a causa del síndrome de insuficiencia respiratoria, suele ser necesaria una relación de enfermera: enfermo de 1:1. El equipo de enfermería debe estar constituido por una enfermera titulada como parte del equipo director, ayudada por una enfermera práctica, y una o más ayudantes. Cada unidad debe organizarse de suerte que su personal esté formado en algún centro reconocido, o bien disponga en el propio servicio de un programa dirigido a formar al personal en el cuidado de los niños muy enfermos. Parte del entrenamiento debe dirigirse a la utilización del laringoscopio y de la intubación endotraqueal.


Radiología. En esta unidad es esencial un servicio de rayos X. Lo mínimo para dar un rendimiento adecuado es un aparato portátil de rayos X. lo más deseable es un amplificador de imágenes que dé nueve veces la zona de los rayos X estándar. La resolución es muy superior a la que se consigue con los aparatos normales de rayos X.

RELACIONES MÉDICAS CON LOS PADRES DE NIÑOS DE RIESGO ELEVADO

Deben tenerse en cuenta las necesidades psicológicas de los padres. El nacimiento de un niño fuera de la normalidad produce una crisis familiar. Mucho antes del nacimiento del niño anormal, los padres piensan en su aspecto, su sexo, su actividad, etc. Todo esto desaparece en el momento de informar a los padres que el niño presenta una anormalidad. La frustración, el sentimiento de culpa y el aturdimiento reemplazan al júbilo que podría acompañar al nacimiento del niño. Debe, pues, existir un servicio de ayuda social especialmente formado en los problemas padres-hijos para ayudar a los padres en este momento, y también a los propios médicos. Como parte de su formación, las enfermeras deben tomar conciencia de la interrelación social con los problemas médicos y conocer las formas de prestar ayuda a los padres. En muchas zonas se instruye a las enfermeras en el servicio social.

RELACIONES CON LA COMUNIDAD

Finalmente, cuando sea posible, el centro de cuidados infantiles especiales funcionará como un centro médico regional, aceptando los enfermos que les sean remitidos de otros hospitales, ayudando a la formación del personal hospitalario, y a los servicios de otros hospitales, y procurando establecer programas docentes en el propio servicio.
 

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