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Capacidad arquitectónica
actual:
expresándose en metros cuadrados nuestro servicio ocupa 40 metros de largo por
14 metros de ancho, lo que hace una superficie de 540 metros cuadrados. Dentro
de ella funcionan 4 cubículo de hospitalización y cada una de estas
áreas o cubículos de hospitalización (desde el año 1982), tiene una antesala
(para escritorio, lavado, faena de enfermería) y la salita de hospitalización
que ocupan un total de 6 metros de largo y 3.5 metros de ancho, lo que
hace una superficie total de metros cuadrados. Siendo solo para la estancia de los
niños un sitio que mide 3.20 metros por 5 metros, lo que hace una superficie de
solo 16 metros cuadrados, siendo este perímetro ya “insuficiente” ya
que a veces tenemos hasta 8 recién nacidos enfermos en cada cubículo de
hospitalización; haciendo notar también que las tomas de oxigeno, aspiración y
partes para conexiones de electricidad son insuficientes.
Entregado en
forma inicial al Dr. Miguel Barrios, médico director en al año 1998, con motivo
de la remodelación de este servicio. Proyectado en el área actual,
ampliado y
calculado con la parte que ocupa el servicio de Cirugía Infantil y con
miras a que sea ampliado en esta parte, ó construido en el futuro departamento
pediátrico ó anexo pediátrico del Hospital Central de San Felipe. En las
gestiones posteriores de dirección hospitalaria, esta información se ha enviado
en múltiples oficios repetidos, recalcando más específicamente desde la
gestión de la Dra. Rita Moreno, hasta la gestión actual del Dr. Cesar Álvarez,
por lo que esta información o documentación debe estar en las oficinas de la
dirección de nuestro hospital.
Un Servicio de Neonatología con Unidad de
Cuidados Especiales o Intensivos del Recién Nacido de hoy día se organiza para
cuidar a cualquier niño de riesgo elevado, prematuro o a término, infectado o no
infectado, con patología médica o quirúrgica. Se procura disponer del personal
entrenado y del mejor equipo para proporcionar los cuidados y observación
óptimos en una zona destinada a prestar cuidados especiales. Funciona como
centro de diagnostico, de tratamiento, de convalecencia y rehabilitación para
los niños, y como centro de formación para médicos y enfermeras, y debe
funcionar correctamente como un centro regional de asistencia y docencia.
Para el nuevo Servicio de Neonatología se pudiera
establecer, las siguientes necesidades.
Area de Patología Neonatal
(Unidad de cuidados neonatales o Servicio de Neonatología propiamente dicho):
es de vital importancia construir un centro con una proyección arquitectónica
adecuada, debiendo ser un servicio completamente independiente, con material y
personal propios, incluyendo si es posible servicios independientes de
lavandería y autoclaves para los vestidos y ropa de camas. El permiso de
ingreso del personal debe estar relacionado al personal que trabaja en el
área debiendo otorgarse solo a personas sanas encargadas del cuidado de los
niños , incluyendo el personal médico y de enfermería, técnicos de laboratorio
y de radiología, fisioterapistas, médicos interconsultados, y los padres y
madres que pronto se harán cargo del cuidado del niño.
Una proyección
a futuro de podría ser la siguiente: capacidad para 44 camas (incubadoras)
distribuidas de la siguiente manera:
Superficie de
aproximada de 1380 mts 2 donde se incluye:
1.
Una Sala de
hospitalización de recién nacidos de bajo peso: con capacidad para 8 niños.
2.
Sala de
hospitalización para patología neonatal general no infecciosa ni de bajo peso:
traumas obstétricos, ictericia, cuadros convulsivos, trastornos metabólicos,
malformaciones, etc. Con capacidad para 8 niños.
3.
Sala de
hospitalización para recién nacidos con sospecha de infección o provenientes de
afuera: con capacidad para 8 niños.
4.
Sala de
hospitalización para recién nacidos con procesos infecciosos: con capacidad para
10 niños.
5.
Sala de
hospitalización de recién nacidos ictéricos: con capacidad para 4 niños
6.
Sala de
Hospitalización para recién nacidos con patología quirúrgica: 3 niños.
7.
Sala para
aislamientos: 2 niños.
8.
Sala de Cuidado
Especial o Unidad de Cuidado Intensivo Neonatal: 1.
9.
Sala de prealta.
10.Sala de
Estar de los padres: con divisiones o paneles para entrevistas personales con
el fin de brindarles apoyo psicológico durante la hospitalización, debiendo
disponerse de personal de ayuda social para esto. Incluye sala de vídeo y baños
para damas y caballeros.
11.Areas
para lactancia materna: incluidas dentro de cada sala de hospitalización.
12.Consultorio de examen físico del recién nacido al momento de ingresar al
servicio o la consulta del servicio ambulatorio del prematuro.
13.Sala de
procedimientos: para la practica de la exanguinotransfusión, y procedimientos
de cirugía menor, preparación de alimentaciones parenterales, etc.
14. Sala
para preparación de fórmula infantiles.
15. Sala
para autoclave y esterilización.
16. Sala de
conferencias.
17. Sala de
informática y estadísticas.
18. Sala
para colocar aparato de radiología.
19. Oficina
del Médico Jefe del Servicio.
20. Oficina
de la Coordinadora de Enfermería.
21. Oficina
para secretaria de historias médicas.
22. Estar
de enfermería.
23.
Habitación para médicos, con baño.
24.
Habitación enfermeras, con baño.
25. Área
para lavado de material e incubadoras.
26. Faena
limpia.
27. Faena
sucia.
El servicio estaría calculado
a futuro para una capacidad de 40 pacientes.
Actualmente su capacidad es de
22 , pero en muchas oportunidades este cupo se sobrepasa, existiendo a veces
hasta 30 o mas niños hospitalizados.
Es imposible
para mi, como médico pediatra neonatólogo, entregar a la dirección del
hospital un plano arquitectónico realizado con todas las características o
especificaciones que esta rama universitaria requiere, sin embargo en la
próxima página expongo en una forma sencilla y clara un pequeño plano general
(después de varias revisiones de una clínica perinatológica de Norteamérica)
donde de seguro la escala o proporciones calculadas está erradas, pero en ella
se especifica lo que es un SERVICIO DE NEONATOLOGÍA INTEGRAL, y así tomé como
ejemplo la unidad para neonatos del hospital pediátrico universitario de San
Diego, California y lo ajusté a una superficie que ocupa aproximadamente el
área del reten actual de nuestro hospital mas el servicio de cirugía
pediátrica
que dirige actualmente la Dra. Magaly Gutiérrez.
Atención en lo
siguiente:
Las salas de
hospitalización anotadas del número 1 al 4, requieren de una superficie
aproximada de 12 metros de largo por 5 metros de ancho, incluye en el área de
entrada la parte de lavabo, escritorio, porta historias, estantes para colocar
objetos, batas limpias, prendas, etc, parales para las batas en uso y una faena
limpia de enfermería.
Las sala de
hospitalización anotadas en los puntos 5, 6, 7, 8 y 9 , pueden tener 6 metros
de largo, por 5 metros de ancho, lo que hace una superficie de 30 metros
cuadrados. Incluye en forma mas reducida en la parte de la entrada: el
lavabo, escritorio, porta historias, estantes para colocar objetos, batas
limpias, prendas, etc., parales para las batas en uso y una faena limpia de
enfermería.
La sala de
procedimientos (13) puede tener 4 metros de largo por 3 de ancho, con una
superficie de 12 metros cuadrados.
El resto de
las área anotadas, deberán ser calculadas a escala por los ingenieros o
arquitectos encargados de la obra, rigiéndose, según normas de ingeniería médica
por ellos conocidas, y de acuerdo a especificaciones recomendadas por el MPPS,
la OMS y la OPS
Importante también:
Que cada cama de hospitalización (incubadora)
debe contar con una toma para oxigeno, una toma para aspiración de pared y como
mínimo 4 tomas para electricidad (ejemplo: conectar incubadora, conectar
calentador de oxigeno, conectar fototerapia, colocar bomba de infusión. etc).
Igualmente en
cada área de hospitalización o reten debe incluirse en 3 a 4 sitios para
incubadoras, además de la toma de oxigeno y aspiración, salida para conexión
para aire comprimido, lo que permitiría el manejo mediante mezclas de flujo de
aire y oxigeno de un FiO2 (flujo inspiratorio de oxigeno), en una forma mas
progresivas y adecuados para el control de la PaO2 del paciente.
Por último
hago notar que este resumen no lleva nada relacionado al personal de médicos y
de enfermería que se necesitan para manejo de 40 camas de hospitalización,
corresponde a los servicios de administración hospitalaria y de enfermería
hacer los cálculos al respecto.
Igualmente,
no se especifica nada con respecto a dotación (marcas o modelos de incubadoras,
mesas de cuidados especiales, bombas de infusión, etc.). Lo importante en este
resumen por ahora es tomar en cuenta una buena base arquitectónica o de
infraestructura de construcción, que nos permita posteriormente trabajar en una
forma integral en esta especialidad.
Área actual Neonatología
Área actual del Servicio de Cirugía Pediatrica

La Unidad de Cuidados Especiales o Intensivos de hoy en día se
organiza para cuidar a cualquier niño de riesgo elevado, prematuro o
a término, infectado o no infectado, prematuro o a término,
infectado o no infectado, médico o quirúrgico. Se procura disponer
del personal mejor entrenado y del mejor equipo para propiciar los
cuidados y observación óptimos en una zona destinada a prestar
cuidados especiales. Funciona como centro de diagnóstico, de
tratamiento, de convalecencia y de rehabilitación para niños, y como
centro de formación para médicos y enfermeras, y debería funcionar
correctamente como un centro regional de asistencia y docencia.
Normas y Recomendaciones
Aunque las necesidades relativas de los hospitales variarán mucho en
relación al centro de cuidados especiales, ciertas normas y
sugerencias serán comunes a casi todos.
Área y localización de la enfermería. La unidad de cuidados
especiales será en la posible una gran área abierta con una estación
central de enfermería u otro punto central de control. Estará
contigua o próxima no sólo a las salas de partos, sino también a los
ascensores, para agilizar el ingreso de niños recién nacidos con
problemas o de los que procedan de fuera del hospital.
Capacidad en camas. Aunque desde el punto de vista económico lo
ideal sería una capacidad de 20 a 40 camas, cualquier hospital en el
que nazcan niños debe tener, por pequeño que sea, una unidad de
cuidados intensivos capaz de tratar eficazmente las frecuentes
crisis neonatales. La imposibilidad de disponer de personal y de
mantener dicha unidad debe ser suficiente para retirar a un hospital
el permiso de tener una unidad de maternidad.
Organización de la Unidad de Cuidados Especiales. La
organización depende, evidentemente, del tamaño y necesidades del centr o
y de si la unidad va a ser de nueva planta o si será más bien una renovación o
adaptación del espacio existente. Sin embargo, tanto si es nueva como si es
adaptada, su organización debe ser tal que haga eficaz al máximo el trabajo de
las enfermeras; cuanto menores sean la fatiga del trabajo y la tensión, más
eficaces serán las enfermeras y mayor su rendimiento.
Flexibilidad de los servicios. La experiencia previa
ha demostrado la conveniencia de servicios flexibles, incluyendo la colocación
sobre la cabeza (desde el techo) de oxígeno y de aire comprimido, aspiración y
servicios eléctricos. Esto, cuando se utiliza con adaptadores o incubadoras,
permite el acceso inmediato al oxígeno, aspiración, etc. Cada uno de estos
servicios puede estar en forma de manguera enrollada, de columna fija, etc.
Zonas de almacenamiento y servicios de lavado de manos. Las
paredes contener módulos de almacenamiento que dispongan de todos los
medicamentos necesarios, líquidos, instrumental quirúrgico, vestuario, etc. Debe haber amplios lavabos para lavarse
las manos, de forma que ninguna enfermera tenga que recorrer media
enfermería para este menester. Al menos deben existir dos lavabos,
pero a ser posible habrá más.
Identificación del equipo y utillaje. El equipo y el utillaje debe
estar a mano y ser fácilmente identificable.
Formación del personal. Todo el personal debe estar instruido en la
utilización adecuada e inmediata del utillaje. Ciertas funciones son
únicas en las unidades de cuidados especiales, en particular la
facultad de prestar ayuda respiratoria. Por ello, el personal debe
estar especialmente entrenado, y siempre se dispondrá de un equipo
especial para la ayuda respiratoria del niño.
CUIDADOS DE URGENCIA DEL NIÑO DE RIESGO ELEVADO
Equipo. Los componentes más importantes del equipo son el utillaje
de intubación para mantener la permeabilidad de las vías aéreas y los adecuados
aparatos de ventilación mecanica ó unidades de CPAP modernas. La pieza clave del
sistema de intubación es el laringoscopia manual con la hoja para
prematuros, para niños y la hoja curvada especial para niño con
malformaciones de las mandíbulas. Deberían haber diversas vías
aéreas, incluyendo la de plástico de Berman, así como tubos endotraqueales, como el fabricado por Cole-Ferreger. También habrá
tubos nasotraqueales. El mejor es probablemente el tubo Portex.
También se necesita el aparato de colocación, incluyendo las pinzas
Magill.
La pieza principal del equipo de ayuda respiratoria, sobre todo del
niño prematuro con síndrome de insuficiencia respiratoria, es el ventilador. Es
el instrumento más útil y seguro para suministrar las cantidades deseadas de
aire a los pulmones del niño débil. La presión necesaria para suministrar el
aire la adapta el ventilador de acuerdo con la elasticidad del
pulmón, de forma que éste no tenga que sufrir las presiones del
respirador. Debe prestarse una atención cuidadosa para mantener las
concentraciones de oxígeno más bajas a fin de evitar el corto
circuito de la sangre en los pulmones. Por ello debe utilizarse un
controlador de oxígeno en los aparatos de ventilación. Si no es posible,
debe controlarse cuidadosamente el oxígeno. Muchas veces puede darse
una ayuda adecuada y estimularse la respiración mediante la
manipulación posicional y con la respiración en saco cerrado.
Control de las funciones fisiológicas. La utilización de los
ventiladores y del oxígeno obliga a la determinación frecuente de la presión
parcial del oxígeno sanguíneo. El aumento de la Po2 puede producir ceguera,
lesión cerebral y lesión pulmonar. Un catéter colocado en la arteria umbilical
por encima del nivel del diafragma, comprobada su localización por rayos X, es
la técnica más útil para la obtención frecuente de muestras para la
determinación del pH, Pco2 y Po2. Durante las primeras 24 a 72 horas la arteria
umbilical es útil para la infusión de líquidos y para la obtención de muestras
de sangre. Esto hace necesaria la existencia de una bomba de infusión, ya que
los líquidos se infunden a una velocidad muy lenta en la arteria umbilical. El
equipo para medir la presión sanguínea, los monitores de la frecuencia cardiaca,
una electrocardiógrafo y monitores de apnea son muy importantes para ayudar al
mantenimiento de los niños con riesgo elevado.
Mesa con utillaje de urgencia. Debe haber numerosas bateas de
urgencia, las cuales contendrán un amplio surtido de fármacos de
urgencia, catéteres de aspiración, vías aéreas, equipos de
intubación y reanimadores manuales (Hope). Entre otras cosas, puede
haber además medios para cultivos sanguíneos y otros líquidos
corporales, excrementos y supuraciones.

Importancia del personal experto. El factor más importante es el
personal. Debe comprender enfermeras en una proporción, en relación
con los niños, de 1:1 ó de 1:2 para los niños graves, o de 1:4 para
los niños convalecientes. Cuando el niño se halle en el
postoperatorio o reciba asistencia a causa del síndrome de
insuficiencia respiratoria, suele ser necesaria una relación de
enfermera: enfermo de 1:1. El equipo de enfermería debe estar
constituido por una enfermera titulada como parte del equipo
director, ayudada por una enfermera práctica, y una o más ayudantes.
Cada unidad debe organizarse de suerte que su personal esté formado
en algún centro reconocido, o bien disponga en el propio servicio de
un programa dirigido a formar al personal en el cuidado de los niños
muy enfermos. Parte del entrenamiento debe dirigirse a la
utilización del laringoscopio y de la intubación endotraqueal.
Radiología. En esta unidad es esencial un servicio de rayos X. Lo
mínimo para dar un rendimiento adecuado es un aparato portátil de
rayos X. lo más deseable es un amplificador de imágenes que dé nueve
veces la zona de los rayos X estándar. La resolución es muy superior
a la que se consigue con los aparatos normales de rayos X.
RELACIONES MÉDICAS CON LOS PADRES DE NIÑOS DE RIESGO ELEVADO
Deben tenerse en cuenta las necesidades psicológicas de los padres.
El nacimiento de un niño fuera de la normalidad produce una crisis
familiar. Mucho antes del nacimiento del niño anormal, los padres
piensan en su aspecto, su sexo, su actividad, etc. Todo esto
desaparece en el momento de informar a los padres que el niño
presenta una anormalidad. La frustración, el sentimiento de culpa y
el aturdimiento reemplazan al júbilo que podría acompañar al
nacimiento del niño. Debe, pues, existir un servicio de ayuda social
especialmente formado en los problemas padres-hijos para ayudar a
los padres en este momento, y también a los propios médicos. Como
parte de su formación, las enfermeras deben tomar conciencia de la
interrelación social con los problemas médicos y conocer las formas
de prestar ayuda a los padres. En muchas zonas se instruye a las
enfermeras en el servicio social.
RELACIONES CON LA COMUNIDAD
Finalmente, cuando sea posible, el centro de cuidados infantiles
especiales funcionará como un centro médico regional, aceptando los
enfermos que les sean remitidos de otros hospitales, ayudando a la
formación del personal hospitalario, y a los servicios de otros
hospitales, y procurando establecer programas docentes en el propio
servicio.
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