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Existen infecciones muy benignas en niños, pero a la vez muy molestas por los síntomas que producen y por su duración, perteneciendo a este grupo un tipo de infecciones en la boca que se conocen como estomatitis, o "aftas" para usar un término más popular.

La más común de ellas es la llamada estomatitis herpética aguda, causada por el virus Herpes simplex tipo I.

Se presenta sobre todo en niños entre 1 y 5 años de edad, y se caracteriza en general por un período previo con fiebre alta y malestar general; los niños rechazan la comida y presentan salivación excesiva.

Después de 1 o 2 días aparecen las lesiones en el interior de la boca, con enrojecimiento, en forma de pequeñas vesículas que se rompen rápidamente y forman las pequeñas úlceras o aftas, muy dolorosas sobre todo cuando el niño trata de comer algo.

Sintomas:

  • Ampollas en la boca, por lo general en la lengua, las mejillas, el paladar, las encías o un borde entre los labios (de color rojo) y la piel normal al lado.
  • Disminución en la ingesta de alimento, incluso si el paciente está hambriento.
  • Dificultad para deglutir (disfagia).
  • Babeo.
  • Fiebre (a menudo hasta de 104º F o 40º C) que puede presentarse 1 o 2 días antes de la aparición de las ampollas y las úlceras.
  • Irritabilidad.
  • Dolor en la boca.
  • Encías inflamadas.
  • Úlceras en la boca, a menudo en la lengua o mejillas; éstas se forman después de que las ampollas revientan.

 Aún cuando esta es una enfermedad benigna, el problema lo constituye el dolor, la dificultad para comer, lo que hace que el niño se sienta mal y pierda peso. La enfermedad dura alrededor de siete días, sin importar el tratamiento que usemos, lo que desespera a los padres aún más pacientes.

Como todas las enfermedades, en unos niños se presenta la enfermedad en forma muy leve, con unas pocas lesiones y a veces sin fiebre, y en otros se presenta en forma más severa, pudiendo incluso presentarse deshidratación como complicación por la falta de ingesta de líquidos y la fiebre alta. Alrededor del 90% de los adultos tienen anticuerpos contra el virus, lo que indica que en algún momento tuvieron la enfermedad.

 

Una vez que se cura la infección, el virus permanece "dormido" en la boca, y puede reactivarse hasta en un 40% de los pacientes, lo que significa que la infección puede volver a presentarse, en forma mucho más leve, sobre todo cuando por alguna razón bajan los mecanismos de defensa del organismo: en presencia de otras infecciones, en situaciones de tensión, después de asolearse en exceso, etc.

Existen otras infecciones en la boca que pueden confundirse con la estomatitis herpética, por lo que es importante que el médico examine al niño y confirme el diagnóstico.

Cómo prevenir la infección? : La infección se transmite a través de la saliva y por contacto cercano con personas que tienen el virus, por lo que es necesario mantener aislados a los pacientes, tener cuidado especial con los utensilios y lavarse muy bien las manos, con frecuencia, sobre todo si se van a atender otros niños.

Qué tratamiento debe recibir un niño con esta infección? : Es muy importante saber que hacer y que NO hacer.

1. Dieta: los niños deben recibir muchos líquidos para evitar la deshidratación. Es conveniente no utilizar líquidos ácidos, como el jugo de naranja, porque aumentan el dolor en la boca, lo mismo que el biberón. Es mejor entonces utilizar líquidos fríos, en cuchara o en vaso, según se acepten mejor. Los helados, la gelatina y los alimentos blandos, sin sal y apenas tibios, se toleran mejor.

No obligue al niño a comer si no quiere, es mejor ser más insistente con los líquidos que con otros alimentos.

2. La temperatura alta y el malestar general pueden controlarse utilizando acetaminofén, el cual además disminuye un poco el dolor.

3. En los niños muy pequeños puede ser peligroso el uso de anestésicos locales, sobre todo por la posibilidad de broncoaspiración.

4. En los mayores, cuando cooperan, pueden usarse enjuagues con diferentes productos comerciales. La combinación de Benadryl-Kaopectate ha mostrado alguna utilidad para disminuir las molestias locales.

5. Los antibióticos no deben utilizarse, ya que no son efectivos y pueden provocar complicaciones innecesarias. En casos especiales, ante la presencia de problemas asociados, pueden prescribirse, pero siempre bajo estricta supervisión médica.

6. El único antiviral con alguna acción en la estomatitis herpética es el acyclovir. No debe utilizarse en todos los pacientes, solamente en aquellos con características especiales que deben ser analizadas cuidadosamente por el pediatra

7. La paciencia constituye una parte esencial del tratamiento.

Cortesía del Dr. Elías Jiménez www.diagnostico.com

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