Aunque mucha gente no lo sabe, la dentición infantil
empieza a desarrollarse realmente meses antes del nacimiento. De hecho, el
brote dentario empieza a aparecer en el feto hacia la quinta o sexta semana
del embarazo. Cuando el niño nace, los veinte dientes de leche que
aparecerán en los próximos veintiséis meses están ya presentes y forman
parte de los huesos de la mandíbula.
Generalmente los primeros dientes empiezan a empujar para
brotar hacia los 8 meses después del nacimiento. Cuando esto sucede las
encías del niño se hinchan y ablandan, proceso que produce en el pequeño
irritabilidad y agotamiento.
Si usted es como la mayoría de los padres, probablemente se
preocupará por la manera en que reaccionará su hijo ante la salida de los
primeros dos o cuatro dientes, puesto que la mayoría de los niños responden
con episodios de llantos y gritos.
A continuación les ofreceré algunas pistas para aliviar las
molestias causadas por la dentición. Enfríe los masticadores. Estos
aliviarán las encías de su hijo, especialmente si los mantiene fríos el
refrigerador. Si el niño tiene seis meses o incluso más, puede ser
igualmente adecuado mascar un paño frío limpio.
Masajee las encías. Es conveniente que mantenga limpia la
boca de su hijo antes y después que los dientes aparezcan. Para ello puede
envolverse el dedo índice con una gasa o paño suave ligeramente humedecido,
y usarlo para masajearle las encías. Con este procedimiento eliminará las
posibles bacterias que se hallen en la boca y, al mismo tiempo, acostumbrará
al niño a la presencia de un objeto en su boca y a la higiene bucal. Además
el masaje diario será muy beneficioso para las encías del niño.
¿Cuándo se debe empezar? Se recomienda comenzar desde el
primer día que el niño esté fuera del hospital. Lo ideal es masajear las
encías un par de veces al día, una de ellas, a la hora de acostarlo.
Ofrézcale algo sabroso. Tome un trocito de manzana,
envuélvalo en un paño húmedo y déselo para que lo masque. El sabor de la
manzana lo incentivará a morder, lo cual hará trabajar los dientes que
empiezan a salir a través de sus encías.
Use medicamentos para el dolor y la hinchazón. Se
recomienda utilizar un analgésico pediátrico como el paracetamol (Corilin,
Tempra). También hay numerosos anestésicos de uso tópico (Nenedent o Calgel)
disponibles en cualquier farmacia que ayudarán a calmar el dolor de las
encías de sus hijos durante la dentición. Extienda un poco de cualquiera de
ellos en un paño, aplíquelo en las encías del niño y verá que muy pronto se
calmará. Pero recuerde siempre consultar con el pediatra pues automedicarse
puede ser peligroso.
Consejos médicos
La fiebre es una señal de enfermedad
Uno de los mitos más comunes es creer que la dentición se acompaña de
fiebre. Si hay fiebre no se debe a la dentición, pues significa que alguna
cosa más está ocurriendo en el cuerpo de su hijo. Ante este síntoma debe
acudir inmediatamente a su médico o pediatra de confianza.