|
La transmisión del VZV ocurre
principalmente por la vía transplacentaria. No es frecuente ver
malformaciones congénitas posinfeccion materna durante la primera mitad del
embarazo.
Alrededor de 25% de los neonatos de mujeres que contrajeron varicela durante
las ultimas 3 semanas de la gestación desarrollan infección clínica.
Infección fetal: Numerosos informes de casos publicados desde hace mas de 50
años han descrito la presencia de malformaciones congénitas en la progenie
de mujeres que adquirieron varicela durante el embarazo. Con la excepción de
unos pocos recién nacidos con anomalías congénitas después de una varicela
de su madre durante las semanas 25,5-32 de la gestación, estas infecciones
ocurrieron por lo común durante la primera mitad de la gestación y sobre
todo entre las semanas 8 y 20. Las anormalidades son principalmente
cutáneas, músculo esqueléticas, neurológicas y oculares.
El riesgo de síndrome de varicela fetal o congénita para el hijo de una
madre enferma de varicela durante el embarazo es bajo. Pastuszak y col.
estudiaron a 106 mujeres con varicela en sus primeras 20 semanas de embarazo
y hallaron un riesgo de 1,2% (intervalo de confianza [IC] de 95% de 0 a
2,4%) de embriopatia por varicela. Enders y col. estudiaron a 1.373 mujeres
con varicela gestacional entre 1980 y 1993 y hallaron que el riesgo para el
síndrome de varicela fetal era de 0,4% (IC 95% de 0,8 a 4,1%) para las
ocurridas entre las semanas 13 a 20. Jones y col. Hallaron que 2 neonatos de
un total de 146 nacidos de mujeres con varicela gestacional tenían
anormalidades compatibles con el síndrome de varicela fetal; otros 4
tuvieron un única malformación mayor. Entre 57 mujeres descritas en otros
dos estudios similares, no hubo ningún neonato con síndrome de varicela
fetal.
Las lesiones cicatrízales son las anormalidades mas comunes en la piel. Las
cicatrices cutáneas ocurren por lo general en una extremidad hipoplasica,
pero pueden extenderse al tronco o a la extremidad opuesta. La hipoplasia de
las extremidades casi siempre es unilateral y lo mas común es que afecte una
pierna. También pueden resultar afectados el/los brazo(s), la mandíbula o un
hemitorax. En las extremidades hipoplasicas es común ver dedos
rudimentarios. Estudios clínicos e histopatológicos detallados de algunos
pacientes sugieren que las anormalidades de las extremidades después de una
infección intrauterina por VZV se deben probablemente a una neuropatía
resultante de la lesión de ganglios dorsales y de la columna anterior de la
medula espinal.
La patología del SNC es común e incluye microcefalia, atrofia cortical y
cerebelosa, retardo psicomotor, convulsiones y calcificaciones focales en el
cerebro. En algunos pacientes se observa disfunción del sistema autónomo,
manifestada por perdida del control de esfínteres (intestinal y urinario),
disfagia, osbruccion intestinal y síndrome de Horner. Las anomalías oculares
unilaterales o bilaterales son comunes; en la infección fetal por VZV, el
ojo puede ser el único órgano afectado.
La bibliografía medica contiene referencias acerca de unos pocos recién
nacidos con malformaciones congénitas después de un herpes zoster materno
durante el embarazo. Los defectos de nacimiento comunicados incluyen
microcefalia, microftalmia, cataratas y pie equinovaro. Estos casos raros
probablemente representen incidencias azarosas mas que verdaderas
asociaciones. Paryani y Arvin controlaron en forma prospectiva 14 embarazos
complicados con herpes zoster y no pudieron develar ningún indicio clínico o
inmunológico de infección intrauterina por VZV. Ender y col. no encontraron
evidencias de infección intrauterina por VZV en los hijos de 366 mujeres que
desarrollaron herpes zoster durante las primeras 36 semanas de embarazo.
Infección Neonatal: Alrededor de 25% de los neonatos se infectan
cuando la madre padece varicela durante las 3 ultimas semanas del embarazo.
El determinante mas importante de severidad de la enfermedad neonatal es el
momento de aparición de la varicela materna con relación al parto. Si la
infección materna ocurre entre los 5 días previos y los 2 días ulteriores al
parto, las lesiones de la varicela en los recién nacidos aparecen por lo
general a los 5-10 días de edad. La enfermedad puede ser leve, con solo unas
pocas lesiones cutáneas o puede tornarse severa, con fiebre, exantema
hemorrágico y afección visceral generalizada. La tasa de mortalidad es de
aproximadamente 30% y por lo común el deceso se produce por enfermedad
pulmonar severa. Si la enfermedad materna ocurre 5-21 días antes del parto,
las lesiones en el recién nacido aparecen típicamente en los primeros 4 días
de vida y el pronostico es bueno, sin mortalidad asociada. Esta evolución
leve se debe quizás a la producción y al pasaje transplacentario de
anticuerpo maternos, que modifican el curso de la enfermedad en los recién
nacidos. Las transferencia pasiva de anticuerpos VZV maternos a través de la
placenta en títulos considerados protectores puede ocurrir ya a las 24-28
semanas de la gestación.
El diagnostico puede ser confirmado por aislamiento del virus o detección
del antigeno VZV. Los recién nacidos infectados pueden tener IgM especifica
para VZV, pero esta generalmente desparece poco después del nacimiento. Los
neonatos con varicela deben ser mantenidos en aislamientos estricta si
requieren internacion. En los neonatos con infección severa puede usarse el
Aciclovir. Si su administración se inicia temprano durante la enfermedad,
por lo general origina una resolución mas rápida de los síntomas y signos de
la enfermedad. La globulina inmune para varicela-zoster (VZIG) no resulta
beneficiosa cuando ya se ha desarrollado la enfermedad clínica.
Bibliografía:
1.- Cloherty, J.,Stark A. Manual de Cuidados Neonatales, 269:379. 1999
2.- Gordon B. Avery, Mary Ann Fletcher, Mhairi G. Mac Donald. Pathophysiology
and Management of the Newborn, 5th edition, 1999; 1121:1184.,
Volver a
neonatología
|