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El CMV produce la
infección viral congénita mas común de los seres humanos en los
Estados Unidos. Las infecciones por CMV son benignas para la mayoría
de los adultos y si ocurre durante el embarazo, el virus puede ser
transmitido al feto, y esto da por resultado una enfermedad neonatal
sintomática o una infección congénita subclínica, que mas tarde
puede manifestarse con perdida de la audición o trastornos del
aprendizaje. Es un virus con envoltura y doble cadena de DNA que
pertenece a la familia del virus del herpes. Persiste en el cuerpo
en forma de infección crónica de bajo grado o en estado latente, con
reactivaciones periódicas. La transmisión ocurre directa o indirecta
de persona a persona de secreciones orofaringeas infectadas, por
relaciones sexuales, trasfusión de sangre o pasaje transplacentario
de la madre a feto.
La infección congénita ocurre en 0.4 a 2.3% de todos los nacidos
vivos. Alrededor del 10% son sintomáticos y el resto tiene infección
subclínica. La infección neonatal sintomática tiene una tasa de
mortalidad del 15 al 30% y la mayoría de los sobrevivientes
presentan secuelas en el largo plazo. Dos terceras partes presentan
petequias, ictericia, hepatoesplenomegalia; son comunes las
convulsiones e hipotonía y la microcefalia se registra en el 50-75%
de los casos. La mitad de los pacientes presentan calcificaciones
intracraneales. En el 50% de los sobrevivientes se desarrolla
perdida auditiva y deterioro neurológico (retardo psicomotor y
mental). La coriorretinitis es la anormalidad ocular mas común,
seguida por la atrofia óptica. También ocurre microftalmia, cornea
nublada, hipoplasia del nervio óptico, nistagmo y estrabismo. Estas
anormalidades oculares son comunes en los neonatos con
calcificaciones intracraneales.
La infección congénita puede ser diagnosticada aislando el CMV de la
orina o la saliva dentro de las dos primeras semanas de vida. Los
bebes con infección congénita diseminan CMV en su orina durante
muchos anos pudiendo ser observado por microscopia electrónica o por
ELISA. La IgM especifica para el CMV puede ser detectada en muchos
de los recién nacidos infectados mediante radioinmunoanalisis o
ELISA.
El GANCICLOVIR esta siendo evaluado como tratamiento para la
infección congénita sintomática por el CMV. Este fármaco suprime la
replicación viral, sin embargo la viruria reaparece después de
suspender el fármaco. Los regimenes en que se usaron dosis
individuales mayores (7.5 mg/Kg en vez de 5 mg/k) administradas dos
veces al día y por periodos mas prolongados (6 a 12 semanas en vez
de 2 a 3 semanas) se vincularon con mejores resultados. La toxicidad
de la droga se relaciona con neutropenia y trombocitopenia. La
gammaglobulina hiperinmune contra CMV utilizada junto al Ganciclovir
mejoro la supervivencia de receptores de transplante de medula ósea
con neumonía por CMV.
Los recién nacidos igualmente pueden adquirir la enfermedad durante
el pasaje por el canal del parto infectado o por ingestión de leche
materna infectada CMV positiva. El virus se halla en la leche de 20
a 70% de las madres seropositivas hasta 12 semanas post parto; 60 a
80% de los neonatos que recién leche con CMV se infectan. La
infección postnatal en contraste de la forma congénita es mas
benigna, la mayoría de las mismas son subclínicas y se manifiesta
mas en una forma de neumonitis infantil autolimitada.
Bibliografía:
1.- Cloherty, J.,Stark A. Manual de Cuidados Neonatales, 269:379. 1999
2.- Gordon B. Avery, Mary Ann Fletcher, Mhairi G. Mac Donald. Pathophysiology
and Management of the Newborn, 5th edition, 1999; 1121:1184.,
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