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La
hipoxia aguda o crónica puede traducirse en la expulsión de meconio
intrauterino. En este contexto las boqueadas del feto o el recién nacido
pueden provocar la aspiración de líquido amniótico contaminado con
meconio. La aspiración de meconio antes o durante el nacimiento puede
obstruir las vías aéreas, interferir con el intercambio de gases y
provocar un distrés respiratorio grave.
Si el líquido amniótico está
teñido de meconio aproximadamente la mitad
de los neonatos tendrán meconio
en la tráquea, tal como se demuestra con la aspiración directa. El
meconio puede estar presente en la tráquea, sin que esté presente en la
boca o en la laringe. La Cantidad y espesor del meconio parecen
relacionarse directamente con la gravedad de los signos y síntomas
respiratorios. La aspiración de la boca y orofaringe antes del parto de
hombros y la aspiración directa de meconio de la tráquea afectan
favorablemente el curso clínico. Dos tercios de los pacientes de Gregory
(Gregory, G. A. Meconium aspiration un infant.
A
prospective study.
J.
Pediatr. 85:848, 1974).en los que se aspiró meconio no experimentaban
dificultades respiratorias a pesar de que en la mitad se identificaron
hallazgos anómalos en las radiografías. La neumonía sintomática por
aspiración de meconio es mas frecuente y grave en los neonatos con líquido
amniótico teñido de meconio en los que no se ha llevó a cabo una
aspiración traqueal. Sin embargo, el tratamiento adecuado de la vía aérea
no puede prevenir la aspiración de meconio, porque el meconio puede ser
aspirado por el feto antes del parto. Prevención del paso de meconio intrauterino: las madres con riesgo de insuficiencia uteroplacentaria son aquellas con toxemia o hipertensión arterial, grandes fumadoras, portadoras de enfermedades respiratorios o cardiovasculares crónicas, y en las que se identifica un crecimiento intrauterino insuficiente y han sobrepasado la fecha estimada del parto. Estas mujeres deberán ser monitorizadas cuidadosamente durante el embarazo y durante el trabajo de parto es preciso monitorizar la frecuencia cardíaca fetal con muestras de sangre obtenidas a partir del cuero cabelludo fetal para la determinación del pH cuando esté indicado.
Tratamiento
de los recién nacidos que nacen teñidos de meconio:
1.-
Cuando esté presente el meconio espeso, especialmente el denominado
“sopa de guisantes”, el obstetra deberá tratar de aspirar el contenido de la nariz y orofaringe del
feto antes del parto del tórax. Esto puede llevarse a cabo con una pera
de aspiración seguido de la introducción de una sonda de aspiración de
De Lee a través de la nariz hasta la orofaringe. 2.- El neonatólogo procederá a la intubación de la tráquea con laringoscopio directo, si es posible antes de que se inicien los esfuerzos inspiratorios del neonato. En los recién nacidos a término se utiliza un tubo endotraqueal 3.0 o 3.5 mm de diámetro interno. Después de la intubación, el tubo se une a la pared del aspirador con una presión de 80 a 100 mm de Hg mediante adaptador de plástico (Neotech meconium Aspirator, Neotech Products, Chatsworth, C. A.), aplicando una aspiración continua a medida que se empieza a retirar el tubo; el procedimiento se repite hasta la limpieza total de la tráquea. La visualización de las cuerdas vocales sin aspiración no es adecuada porque por debajo puede existir una cantidad significativa de meconio. Si no se cuenta al momento con el aspirador se debe hacer succión boca tubo (no se preocupe ya que si realizó una buena intubación al realizar la presión con la boca se siente una presión negativa y al ir retirando el tubo poco a poco al llegar a cuerdas vocales solo se extrae meconio hasta un tercio o mitad del tubo retirado) repitiendo igual el procedimiento hasta que la traquea este limpia. Nunca se debe realizar el procedimiento con sondas convencionales tipos gavajes (usadas en nuestro medio) ya que estos presentan orificios laterales con final ocluido lo que puede permitir introducir mas el meconio que está mas en el fondo de la tráquea. El tratamiento óptimo de un recién nacido vigoroso con una tinción de meconio fluido o líquido amniótico moderadamente teñido sigue siendo motivo de controversia.
Tratamiento de la aspiración de meconio:
los neonatos que presentan una depresi
1.-
Tratamiento farmacológico: la
diferenciación entre una neumonía bacteriana y la aspiración de meconio
según el curso clínico y los hallazgos de la radiografía del tórax
puede ser difícil. Por esta razón, habitualmente en neonatos en los que
se observa un infiltrado en los estudios radiológicos torácicos está
indicado utilizar antibióticos de amplio espectro (ampicilina con
gentamicina o ampicilina con amikacina). Es preciso obtener hemocultivos
para identificar la enfermedad bacteriana, si está presente. No se
dispone de pruebas del beneficio que puedan ofrecer los esteroides.
2.-
Tratamiento rutinario: es
precisa una vigilancia cuidadosa del ambiente térmico de todos los
neonatos con un riesgo de neumonía por aspiración de meconio. Los
niveles sanguíneos de glucosa y calcio deben evaluarse y corregirse si es
necesario. Además, en los recién nacidos con depresión grave puede
observarse una acidosis metabólica significativa, que debe corregirse con
bicarbonato. Estos neonatos
también pueden requerir un tratamiento específico para la hipotensión y
el gasto cardíaco inadecuado, incluyendo el soporte temporal con una
perfusión de coloides o fármacos cardiotónicos, como la dopamina. Es
preciso restringir los líquidos hasta el mayor grado posible para
prevenir el edema cerebral y pulmonar. Conviene monitorizar continuamente
la función renal.
3.-
Obstrucción: en los neonatos
con una aspiración de meconio significativa puede producirse la obstrucción
mecánica de las vías aéreas tanto de gran como de pequeño calibre, así
como neumonitis química. Esto origina hipoxemia arterial grave, en parte
secundaria al cortocircuito de derecha a izquierda a través de un pulmón atelectásico y en parte debida al cambio inflamatorio.
4.-
El tratamiento de la hipoxemia
debe instituirse aumentando la concentración de oxigeno inspirado y
monitorizando los gases sanguíneos y el pH. Habitualmente para la obtención
de las muestras de sangre y la perfusión se requiere un catéter arterial
permanente. Es decisivo suministrar la cantidad de oxigeno suficiente,
porque las lesiones hipóxicas pueden contribuir a una hipertensión de la
arteria pulmonar. Si las necesidades
de la FiO2 superan 0.40
puede considerarse un tratamiento de
presión de la vía aérea positiva continua
(CPAP). La CPAP puede agravar el atrapamiento de aire y debe instituirse
con precaución, si desde un punto de vista clínico o radiológico es
evidente una hiperinsuflación.
5.-
Ventilación mecánica: la
hipercapnia puede convertirse en un problema en neonatos con una
enfermedad muy grave. Para la retención
grave de dióxido de carbono (PaCO2 >60 mm de Hg) o
una hipoxemia persistente (PaO2 <50 mm de Hg) está indicada
la ventilación mecánica. En estos neonatos, a menudo se requieren unas
presiones inspiratorias mayores (alrededor de 30 a 35 cms de H2O)
que en los recién nacidos con síndrome de distrés respiratorio; la
presión al final de espiración positiva (PEEP) seleccionada
(habitualmente entre 2 a 6 cms de H2O) depende de la
respuesta individual. Debe permitirse un tiempo de espiración adecuado
para prevenir el atrapamiento de aire entre las vías aéreas parcialmente
obstruidas. Los puntos de partidas útiles son un tiempo
inspiratorio de 0.4 a 0.5 seg. con una frecuencia
de 25 a 25 por minuto. Algunos neonatos pueden responder a la
ventilación convencional con frecuencias mas rápidas con tiempos
inspiratorios de 0.2 seg. La ventilación de alta frecuencia con
ventiladores jet de alta
frecuencia o ventiladores oscilatorios puede ser eficaz en neonatos con
una aspiración meconial grave que no mejoran con la ventilación
convencional y en los que desarrollan síndrome de escape
aéreo.
6.-
Escape aéreo: se menciona una
incidencia del 10 a 20% de neumotórax o neumomediastino asociado
con la aspiración de meconio, que puede aumentar cuando se
requiere una ventilación mecánica. Por consiguiente es preciso sospechar
la posibilidad de escape aéreo. Debe estar disponible un equipamiento
para evacuar inmediatamente un neumotórax.
7.-
La hipertensión pulmonar:
frecuentemente acompaña la aspiración de meconio y deben tomarse medidas
específicas para verificar el grado
hasta el cual contribuye a la hipoxemia del paciente.
Bibliografía:
1.-
Cloherty, J.,Stark A. Manual de Cuidados Neonatales, 441:445 1999
2.-
Gregory, G. A. Meconium aspiration un infants. A
prospective study.
J.
Pediatr. 85:848. 1974 |