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El Áscaris lumbricoides es un nematodo que produce una de las parasitosis de mayor difusión en el mundo: la ascariasis. Esta enfermedad cursa con una sintomatología muy variable; generalmente es asintomática en el adulto, y es en el niño donde vemos la más florida signosintomatología y las complicaciones de esta enfermedad.
Como la mayoría de las enteroparasitosis, la ascariasis prevalece y es endémica en áreas desprovistas de infraestructura sanitaria, con viviendas precarias, pobreza e ignorancia.


Epidemiologia


Reservorio: Los reservorios son el hombre y el cerdo.


Fuentes de infección: Las fuentes de infección de la ascariasis son principalmente el suelo, los alimentos, agua, manos y objetos contaminados con materia fecal que contiene huevos infectantes de Ascaris lumbricoides.


Mecanismo de transmisión: La transmisión de la ascariasis se produce por vía oral, mediante la ingestión de huevos infectantes que se hallan en la fuente de contaminación.

Huésped susceptible: El hombre.


Período de transmisibilidad: Ocurre durante el estadio de huevo embrionado con larva infectante y luego de 2 o 3 semanas de la defecación con huevos.


Distribución geográfica: Es un parásito cosmopolita. Habita más frecuentemente en regiones templadas y cálidas del mundo. En nuestro país, las zonas de mayor prevalencia son las carentes de saneamiento básico.
Prevalencia e incidencia: Número de infectados: 1000 a 1500 millones.


Nuevos casos anuales: 1.000.000.
Mortalidad: 20.000 casos anuales.


Clasificación:
Reino: Animalia
Phylum: Nematoda
Subclase: Secernentea
Orden: Ascaridida
Familia: Ascarididae
Género: Ascaris
Especie: lumbricoides

Morfologia

Es un nematodo cilíndrico, de color blanquecino amarillento o rosado. Está recubierto externamente por una cutícula, con una capa más externa: la epicutícula, que es una delgada y electrodensa película, compuesta en gran parte por lípidos.
El macho, en su estado adulto posee una longitud de 15 a 30 cm, con un diámetro de 2 a 4 mm. El extremo posterior del macho está incurvado ventralmente, y presenta un par de espículas para dilatar la vulva de la hembra y facilitar la copulación. Posee un aparato reproductor sumamente desarrollado, que ocupa casi 2/3 de la cavidad corporal del parásito. Tiene un testículo filiforme que rodea al intestino, un conducto deferente que desemboca en la vesícula seminal, de la cual nace el conducto eyaculador que termina en la cloaca, donde se hallan las espículas, en la extremidad posterior del parásito.
La hembra adulta mide de 25 a 35 cm de longitud y tiene un diámetro de 3 a 6 mm. Su extremo posterior es cónico. Posee un aparato reproductor muy desarrollado que, al igual que en el macho, ocupa casi la totalidad de su cuerpo. Consta de 2 ovarios filiformes, que circundan al intestino, 2 oviductos, y 2 úteros que se unen y continúan con la vagina. La vagina desemboca en la vulva, en el 1/3 anterior de la cara ventral del cuerpo del parásito.
El aparato digestivo está formado por la boca con tres labios finamente dentados; estos dentículos son visibles con scanning y son diferentes en Ascaris suum y Ascaris lumbricoides. El esófago se continúa con el intestino, y el recto desemboca en la cloaca sexual en el macho, y en el ano en la hembra.

 

Ciclo biológico

El ciclo evolutivo de Ascaris es directo, y el hombre o cerdo se infectan al ingerir huevos embrionados con larva infectante. Los huevos fecundados son elípticos, miden de 55 a 75 Mm de largo y 35 a 50 Mm de ancho; poseen una gruesa membrana externa, de superficie mamelonada, color café, debido a la impregnación en la misma de pigmentos biliares.

Una vez ingeridos, los huevos infectantes llegan al duodeno, donde son atacados por los jugos digestivos, dejando en libertad a las larvas. Estas larvas (que poseen gran movilidad) penetran la mucosa duodenal, llegando a la circulación portal y dirigiéndose de allí al hígado; en este órgano permanecen de 72 a 96 h. Posteriormente continúan su migración hacia el corazón derecho, pasando a los pulmones a través de la circulación pulmonar, hasta llegar a los capilares pulmonares, donde quedan atrapadas. Allí, las larvas rompen el endotelio capilar y penetran en los alvéolos, ascendiendo por bronquiolos y bronquios a la faringe. Una vez franqueada la epiglotis las larvas son deglutidas, volviendo nuevamente al duodeno, donde terminan su proceso madurativo. La maduración de los parásitos se completa diferenciándose en machos y hembras adultos. Luego se produce el acoplamiento, y las hembras depositan sus huevos (en número de 200.000 a 240.000 por día) aproximadamente 2 meses después de la ingestión del elemento infectante. Los huevos son expulsados con la materia fecal al medio ambiente, donde pueden sobrevivir aun en condiciones desfavorables, favoreciendo así la perduración del parásito. Estos huevos se desarrollan en el suelo en un plazo de 2 a 3 semanas, dadas ciertas condiciones favorables de temperatura (22 a 33 ºC), presencia de oxígeno, humedad, sombra y suelos arcillosos. Son resistentes a las bajas temperaturas, desecación, ácidos fuertes y formol; en suelos sembrados persisten entre 7 y 12 años, creando un ambiente ascaridiano, un "semillero". Con la desecación, el polvo que vuela con las corrientes de aire los transporta y son inhalados y/o deglutidos. En estos ambientes se han recuperado huevos de mucus nasal, papel moneda, tierra de macetas, polvo de habitaciones, etc.

 

Aspectos clínicos

La clínica de la ascaríasis es variada. A veces la infección es asintomática, o de escasa o atenuada signo sintomatología. Otras veces se presenta bajo la forma de un cuadro clínico atípico o complejo, dependiendo siempre su gravedad de: a) la carga parasitaria infectante b) las características del huésped: edad, competencia inmunológica, enfermedad de base.

Podemos hablar de formas asintomáticas o sintomáticas. Las primeras se dan generalmente en adultos. Las formas sintomaáticas ocurren principalmente en niños, en los que suele observarse: disminución de peso, anorexia, retardo del crecimiento, dolores de tipo cólico, diarreas que alternan con períodos de constipación, nerviosismo e irritabilidad, prurito nasal y/o anal, urticaria, vómica de Áscaris o salida del parásito por vía bucal o por el ano.

La invasión pulmonar puede producir un cuadro de bronquitis asmatiforme, descripta por Loeffler en 1932. El síndrome de Loeffler cursa con: fiebre, disnea, cianosis, hemoptisis y patrón radiográfico de condensación.

Las complicaciones varían de acuerdo con los órganos afectados; la obstrucción intestinal por masas de Ascaris o perforación de la pared intestinal, darán un cuadro de abdomen agudo. La obstrucción del apéndice o divertículo podrá manifestarse corno apendicitis o diverticulitis. La invasión de la vía biliar y pancreática puede originar pancreatitis, colecistitis, colangitis y abscesos hepáticos.


Diagnóstico

El diagnóstico de ascariasis en el hombre consiste en el hallazgo del parásito y/o sus huevos en las heces. Podemos clasificar el examen coproparasitológico en macroscópico y microscópico.
1. Examen coproparasitológico macroscópico: Consiste en la visualización del helminto en la materia fecal.
2. Examen coproparasitológico microscópico: Mediante el cual se procede a la búsqueda de los huevos de Ascaris en la materia fecal. Se puede realizar un examen directo de las heces o aplicar el método de Teleman modificado.
Los huevos de Ascaris son ovoides, sin segmentar en el momento de la postura, y miden 55 a 75 pm de largo por 35 a 50 Mm de ancho. Están coloreados por bilis y cubiertos por una capa externa albuminoide mamelonada típica. Pueden hallarse también huevos infértiles, que son de mayor tamaño que los fertilizados, y huevos fértiles decorticados.
Para la recuperación de huevos de las heces se utilizan diferentes métodos, como ser el método de Teleman, Fulleborn, Kato, métodos directos, etc.

 

Tratamiento

Se realizará tratamiento farmacológico por vía oral, siendo las drogas de elección el albendazol, el pamoato de pirantel y oxantel y la clásica piperacina.

 

Profilaxis (como evitarla?)

En forma general, dirigida principalmente a mejorar la educación sanitaria y el saneamiento ambiental: disposición adecuada de excretas, potabilización del agua, riego de cultivos sin agua contaminada y erradicación adecuada de las basuras.

En forma personal, evitar la geofagia (pica: comer tierra), lavado de las manos en forma adecuada y frecuente en los niños que juegan con tierra, mejorar los hábitos del aseo personal, consumo de verduras y frutas cuidadosamente lavadas y peladas

La vigilancia epidemiológica, va relacionada a prevenir la contaminación fecal del suelo y alimentos

 

 

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