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UNA CASA A PRUEBA DE NIÑOS. Un accidente es por definición un suceso eventual, inesperado y generalmente desagradable, pero no por eso escapa de la prevención. En la actualidad se maneja mucho mejor el concepto de "lesión no intencional" tratando de quitarle a la población la idea de que sus causas y frecuencias podemos evitarlos. No es broma. Resulta increíble pensar que los accidentes por caídas, quemaduras, intoxicaciones y ahogamiento constituyen la causa más frecuente de muerte e incapacidad infantil y la mitad de estos accidentes ocurren en la casa, la razón principal es que los niños pasan mucho tiempo en ella aumentando así la probabilidad y riesgo del suceso.
Recordemos que el niño es un explorador inexperto, pero no por esto tímido. Hay a su alrededor muchas cosas que desconoce, que no sabe para que sirven, pero él es muy temerario y quiere saber para que funcionan. Los pediatras sabemos que no hay en el mundo nada más peligroso que un niño explorando una casa; les encanta meterse en dificultades, por muy guardado que esté lo encuentran todo y lo tocan toda. Los padres debemos anticiparnos a los riesgos asociados a cada nuevo nivel del desarrollo de los niños. Creciendo con ellos es más fácil interpretar sus sentimientos, inquietudes y la posibilidad de un eminente riesgo. La clave de la prevención está en la educación en cuanto a seguridad, tanto para padres como para los niños. Debemos protegerlos de algunos peligros, pero también enseñarles a tratar con aquellos que sean inevitables. Podemos hacer de nuestra casa un lugar seguro al poner en práctica algunas medidas para evitar lesiones no intencionales en los niños, por eso es necesario tomar como base la constante revisión de las instalaciones de gas y de electricidad, estas deben responder a normas de seguridad de la ciudad que habitamos. También debemos prestar especial atención a balcones, ventanas, fuego en funcionamiento, bolsas de plástico, enchufes, mesas y sillas con bordes cortantes, entre otros. MOMENTOS. Existen en la vida del niño algunos momentos especiales en los cuales el riesgo de accidente es mayor:
GOLPES Y CAÍDAS: Aunque el 90% de accidentes en el hogar son traumatismos, la gran mayoría son contusiones y heridas leves, uno de cada 50 niños requiere hospitalización por lesiones producidas contra muebles, objetos bajos y caída por la escalera, ¡un niño gateando en la mitad de una escalera puede producir un infarto... a los padres! No es tan importante el tamaño de la escalera, lo verdaderamente importante es el material del que está hecha. PREVENCIÓN:
La andadera requiere de un trato aparte y especial: no estimula la marcha del niño, no contribuye a la coordinación de sus miembros los cuales desarrolla con el gateo y aumenta el riesgo de sufrir traumatismos en el cráneo y fracturas múltiples; es un peligro A CUALQUIER VELOCIDAD. La experiencia indica que 1 de cada 3 niños que la utiliza sufre accidentes que requieren asistencia hospitalaria, la mitad de ellos han caído por la escalera y en algunos países su venta está prohibida. ¿La comprarías para tu hijo?. QUEMADURAS: No hay episodio más lamentable que aquel que nos deja huellas físicas y mentales, la quemadura es su más clara expresión, momento difícil para la familia y para el niño, ambos acusan sentimientos de culpabilidad e impotencia, por fortuna es el accidente de menor frecuencia en el hogar, pero el más lamentable y de recuerdo permanente. La piel del niño es muy fina en comparación con la del adulto, de tal manera que temperaturas no muy altas le producen grandes lesiones, por eso la gravedad de una quemadura depende de la duración del contacto y del área comprometida. Se pueden producir por exposición a calor seco (contacto con objeto caliente), calor húmedo (vapor o agua caliente) y eléctrica. Si, a pesar de todas las precauciones, aún sufre una quemadura, coloca agua en la parte afectada, esto aliviará el dolor y calmará el llanto del niño, realiza un vendaje y acude al médico. Hay que tener mucho cuidado con las armas de fuego, deben ser eliminadas de la casa o guardarse en armarios altos y separadas de las municiones. Un arma en el hogar es más probable que se use para matar a un miembro de la familia o a un amigo, que en defensa propia. PREVENCIÓN:
INTOXICACIONES Y AHOGOS: Los niños no se cuidan solos y son curiosos por naturaleza, el gran obstáculo para ayudar a los padres a evitar accidentes en casa es la poca importancia que se da al problema, esto hace que los padres aprenden sólo después de tener una tragedia familiar. Recordemos que es más seguro y menos costoso evitar, que corregir y lamentar. Desde pequeños le debes enseñar que hay algunas cosas que no se deben tocar, ni jugar con ellas (medicamentos, detergentes, insecticidas, caja de cerillos, productos cosméticos y bebidas alcohólicas). PREVENCIÓN: De los medicamentos:
De los productos de limpieza:
De los juguetes:
Del agua:
De la cama:
Si aún así, tomadas las medidas necesarias, tienes una lesión no intencional en casa, debemos preparar la solución. Ten a la mano teléfonos de emergencia: AMBULANCIAS - BOMBEROS - POLICÍA - CENTRO DE TOXICOLOGÍA. ... Y prepárate para un eventual traslado, cualquier evidencia que tengas del accidente será importante para el médico.
NOTA IMPORTANTE La organización Mundial de la Salud (O.M.S) ha recomendado que se informe a las mujeres embarazadas y a las que acaban de dar a luz, de los beneficios y de la superioridad de la lactancia al seno, sobre todo que la lactancia materna es el medio ideal de nutrir a su bebé y de protegerlo contra las enfermedades. Las madres deberían ser aconsejadas sobre la manera de prepararse para la lactancia al seno y a su mantenimiento, y sobre la importancia de una buena nutrición materna, tanto durante el embarazo como después de dar a luz. Debería evitarse la introducción superflua de la alimentación parcial con biberón u otros alimentos y bebidas, debido a su efecto sobre la lactancia. Asimismo, debería advertirse a las madres sobre la dificultad de iniciar la lactancia al seno después de haber decidido no intentarla o restablecería luego de interrumpirla. Las madres de la mayoría de los niños de bajo peso al nacer deberían ser motivadas a extraer su leche para alimentar a sus bebés, si la alimentación directa al seno fuese imposible. Si no hay leche materna disponible, o debe ser suplementada, deberá ser utilizada bajo estricto control médico una fórmula especial adaptada a las necesidades nutricionales específicas de los niños de bajo peso al nacer. El uso continuo de una fórmula especial debe ser evaluado caso por caso, en relación con el progreso del niño, y teniendo en cuenta cualquier implicación social y económica para la familia. Por ejemplo, si el bebé está alimentado exclusivamente con biberón, necesitará más de una lata (400 g) por semana; así pues, hay que tener en cuenta la situación familiar y económica. Habría que recordar a las madres que la leche materna no sólo es el mejor alimento para los bebés, sino que también es el más económico. |